Estudiar ginecología por parte de lo hombres


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Respuesta 2: Primero: La mujer debe aprender todos los asuntos relacionados con la religión para su propio bien y para cumplir los derechos de su Señor y los de su familia; como la fe, las oraciones, el ayuno, el azaque, al-hajj (peregrinación mayor) y las buenas moralidades. De igual modo, debe aprender los asuntos mundanos que sirven para su propio bien y el de su familia; como cocinar, coser, etc. La importancia de tales cosas, difiere de una persona a otra y a veces son imprescindibles para unas mujeres. En este caso, si la mujer puede lograr aprenderlo todo estando en casa o frecuentando sólo la mezquita, entonces sería mejor. Pero en el caso de no poder lograrlo, entonces le estará permitido ir a un colegio o a un instituto a fin de aprender todo lo que sirve para su religión y su vida. ( Número del tomo 12; Página 178) En cuanto a estudiar la medicina; es obligatorio aprenderla tanto por las mujeres como los hombres dentro de lo que la Ummah (Nación Islámica) necesita. Esto de manera que resulta haber una cantidad suficiente de médicos que se dedican a diagnosticar y curar las enfermedades de los hombres y ejecutarles las cirugías. E igualmente, que exista una cantidad suficiente de médicas que hagan lo mismo con las mujeres; de modo que cubre al fin las necesidades de salubridad de hombres y mujeres de la Ummah.Segundo: Según la regla general, está prohibido descubrir las partes pudendas del cuerpo de una mujer y mirar a esas partes. Por eso, si la mujer encuentra a una médica, entonces, no le será permisible ir a un médico que le diagnostica la enfermedad, tampoco le asista al parto, ni le ejecute una cirugía. Pero en el caso de no encontrar a una médica suficiente hábil para que le diagnostique y le cure una enfermedad, entonces le estará permitido consultar a un médico musulmán íntegro, que puede ver sus partes pudendas por si acaso sea necesario, como es el caso en que le asiste al parto, pero sin hacerlo a solas. Es que el peligro del parto de una mujer contradice la regla que prohíbe ver sus partes pudendas; y como consecuencia, se escoge la regla menos peligrosa que, en este caso, es ver sus partes pudendas.




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